Recientemente tuve el placer de otorgar a un amigo mió una carta de recomendación, pues estaba solicitando empleo en una agencia de automóviles nuevos como coordinador de ventas, yo se perfectamente que es una persona muy responsable y trabajadora, además de ser excelente en su trato al cliente y un destacado vendedor, y le conocí desde hace algunos años coordinando un grupo exitoso de vendedores, de manera que desde mi perspectiva muy personal, consideré que sería la persona idónea para el puesto, pues a pesar de ser muy joven, tiene ya muchos años de experiencia que le respaldan.
El director comercial de la mencionada agencia, le hizo asistir a la misma por casi dos semanas, día tras día, entre una entrevista y otra, con la promesa de iniciar la capacitación, le proporcionó algo de material para que estudiara, con el argumento de que las ventas de vehículos nuevos requieren mucho profesionalismo. Puesto que todo se vislumbraba como positivo, mi amigo estaba confiado en que muy pronto empezaría sus labores en la agencia.
Cual fue su sorpresa, y a decir verdad, la mía también, cuando de buenas a primeras, el director comercial le dijo a mi amigo, pues la verdad no me convence tu currículum y mejor contrataremos a alguien más. Obviamente hubo desilusión en el y no dejaba de cuestionarse: ¿Que hice mal? El estaba dispuesto a iniciar como asesor de ventas si era necesario, lo que buscaba era la oportunidad de entrar y mostrar sus aptitudes.
Lo que mas nos sorprendió fue el conocer a la persona que ocupó el mencionado puesto, pues distaba mucho de contar con las cualidades necesarias para el mismo, lo que me llevó a hablar con un buen amigo del departamento de contabilidad y preguntarle que había pasado.
Al ver el currículum de mi amigo, el contador ser sorprendió y me dijo: “Las ventas han estado muy mal en la agencia, no se han podido cumplir las metas en los últimos meses, hay mucha rotación de personal y al liquidarlos y preguntarles la razón de su salida, la mayoría me comentan, de una u otra forma que tiene que ver con el director comercial”, tu amigo no ingresó porque el director comercial se sintió amenazado y pensó que podría perder su puesto si entraba alguien mas capacitado que el como subordinado.
¡Que falta de visión y que pensamiento tan absurdo para alguien que ocupa un puesto tan importante! En la gestión moderna, ya no hay lugar para esa mentalidad limitada que supone que las personas que están a nuestro cargo deben ser menos capaces, menos inteligentes, menos preparadas que nosotros a fin de que no perdamos nuestros puestos de trabajo.
Estoy convencido de que el verdadero líder es aquel que sabe aprovechar y desarrollar las cualidades de los demás, independientemente de que sean mejores que él o no, es aquel que sabe lograr lo mejor de sus subordinados y lo mas importante, que sabe dirigirlos a pesar de que sean mas inteligentes o mas capaces que el, Este verdadero líder siempre tendrá éxito, pues el esfuerzo conjunto de todos logrará mas que si él intentara cumplir con los objetivos solo a fin de que los reflectores se centren en el.
Aquella empresa donde el director general es el mas inteligente, el mas capacitado, el único que puede tomar decisiones importantes en los momentos cruciales, está destinada al fracaso, pues en el momento en el que el no pueda estar presente, los demás no podrán cumplir con lo necesario para subsistir, de manera que el verdadero líder, buscará siempre rodearse de los mejores, de los mas profesionales, los mas inteligentes, los mas organizados, los mas capacitados, los mas amables, los mas preparados y les delegará responsabilidades, así mientras les dirige aprenderá de ellos, de manera que todos progresarán y lograrán los objetivos.
Si en alguna ocasión sientes temor de contratar para tu departamento a alguien que consideras que tiene mas experiencia, que está mejor capacitado o en general, que es mejor que tu, cambia tu mentalidad y verás que si lo contratas y trabajas a la par con el, no solo cumplirás los objetivos, sino que además aprenderás mucho y demostrarás el verdadero liderazgo en ti, que es aprovechar las cualidades de los demás desarrollando al máximo su potencial. Te sorprenderás de los resultados.
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Comentarios sobre el artículo
Conferencista
Mexico
04 de enero de 2012
Jesús tienes razón, esa mentalidad no es impensable en el mundo actual.
Como dice el dicho: Es de personas inteligentes contratar a personas aún más inteligentes.
http://VicenteCampos.com
David Medina
Mexico
13 de diciembre de 2007
Lamentablemente sigue existiendo mucho la falta de buen liderazgo en las empresas privadas e incluso en las instituciones pùblicas. Yo trabajo en una instituciòn del gobierno en el sector de la seguridad social y servicios mèdicos en un àrea administrativa de "RECURSOS DES-HUMANOS" y se ve claramente la falta de liderazgo de los jefes inmediatos. Dije bien: JEFES, no lìderes. Reflejan demasiado actitudes y hechos de amiguismo y compadrazgo. Todo es regaño (a veces "sacado de la manga")y nada de encomio por lo bien hecho. No existe verdadero trabajo en equipo. No hay armonìa, no hay comunicaciòn. Como cuenta abajo la persona de Venezuela (anònimo), sòlo uno o dos trabajadores son los beneficiados en diversos sentidos y los demàs (una gran parte de empleados de confianza) nos quedamos como se dice por ahì: "Mi-lando-como chinitos". Sin embargo, aveces no es tan sencillo emigrar en busca de mejores beneficios. En este sentido recomiendo la lectura de un colaborador de este sitio con una aportaciòn titulada: La teorìa del saltamontes.
anónimo
Venezuela
12 de diciembre de 2007
Esta es una realidad que se vive a diario en múltiples empresas. He renunciado a un empleo por la presión insólita del Gerente y Jefe directo, en ningún momento tuve quejas cuando finalizaba las actividades que emprendía, sin embargo cada semana aumentaba el volumen de trabajo, aliviando la carga del Jefe directo y saturando mis funciones, todo esto sin una explicación formal, para mi la respuesta es esta: Falta de Liderazgo, lástima que no todos los que tienen la responsabilidad de tener personas a su cargo la puedan desarrollar, el trabajo en equipo debe ser armónico para que resulte satisfactorio (no compadrismo) y todos los integrantes se vean beneficiados, empresa, jefe, subalterno. Me voy en búsqueda de esto.