Gerencia y Negocios   Acerca de | Mapa del site | Recomiéndenos | Hacer página de inicio |
en HispanoAmérica   Barra deGerencia | Los mejores MBA | FIRMAS de Gerencia | Síganos en: Twitter | Facebook
PARTICIPE
 
Reciba nuestro boletín
Sus artículos en deGerencia
Su Web en deGerencia
Su firma en deGerencia
Síganos en Twitter
Nuestro contenido en RSS
Descargue nuestra barra
Contáctenos

Aprende técnicas de estudio
Cómo aprobar exámenes con el menor esfuerzo
Libros de Gerencia, Resumidos, en Español
Reciba cada semana un nuevo libro de negocios, resumido y en español. Reciba un resumen GRATIS.
Avisos deGerencia

EN deGerencia.com
Mapa del site
Temas de Gerencia
Negocios por país
Artículos
   recientes | populares
Actualidad
   noticias | populares
Ideas
   recientes | populares
Videos
Firmas
Colaboradores
   recientes | populares
Enlaces
   recientes | populares
Libros
   recientes | populares
Bolsa de Empleos
Glosario
Boletines
Encuestas
Eventos
Aliados
Contáctenos
Encuesta
¿Cual de las siguientes redes sociales utiliza con más frecuencia?
Facebook
Twitter
Linkedin
Xing
MySpace
Otra
Ninguna

Mas encuestas...

Votos: 15845

ALIADOS

deRevistas.com

ForeignMBA.com

EmpleoFuturo.com

Resumido.com

MasPopular.com

ComprasTop.com

Guia.com.ve
Más aliados >


DE INTERES






Mejora tu Inglés
Consígue las claves de Inglés para el hispano
Edita, publica y vende tu propio libro electrónico
Vende tu libro electrónico en pocas semanas - conviértelo en tu fuente de ingresos...
Libros de Gerencia, Resumidos, en Español
Reciba cada semana un nuevo libro de negocios, resumido y en español. Reciba un resumen GRATIS.
Avisos deGerencia

 

El toque de Eros: Las relaciones sentimentales en las organizaciones

AUTOR(A): Félix Socorro TEMA: Recursos Humanos y Organización PUBLICADO: 16/09/2004
COMPARTA ESTE ARTICULO EN...
Twitter
Facebook
Google bookmark
Negociame
Del.icio.us
Meneame
Yahoo!
Digg
OPCIONES
Imprimir artículo
Enviar a un amigo
Comentar artículo
Leer comentarios
Contactar a Félix Socorro
MAS INFORMACION
Artículos relacionados
Más sobre: Recursos Humanos y Organización
Perfil de: Félix Socorro
Otros artículos del autor
El afecto, la estima y la autorrealización son tres de las cinco necesidades propuestas por Maslow en su famosa teoría, la cual se mantiene vigente desde su aparición en 1.943 independientemente de las críticas que a lo largo de los años ha experimentado. Cuando se estudia la pirámide que el autor propone es posible advertirlas en orden ascendente, lo cual se ha convertido en una característica eminentemente didáctica pues las mismas poseen la posición que cada individuo les da de acuerdo a su propio criterio.

Si se observan con detenimiento, las tres necesidades antes comentadas tienen una vinculación emocional predominante, lo cual a su vez le otorga un importante valor subjetivo ya que es imposible medir de manera exacta cuanto afecto o estima se le puede ofrecer a una persona y cómo se cuantifica la autorrealización en términos reales.

Es una creencia popular que una persona se ha autorrealizado cuando posee estabilidad laboral, buenos ingresos, se ha dejado seducir por el matrimonio y, por ende, se ha dedicado a ejercer la paternidad; todo esto aunado a las nuevas exigencias económicas y académicas que exige la realidad contemporánea. De ser así, ¿cómo puede un individuo alcanzar tal realización, equilibrando el afecto y la estima, en el mundo moderno? ¿Tienen las organizaciones alguna responsabilidad en ello? ¿Cómo afrontar una relación cuando la necesidad de afecto y estima superan el aspecto laboral?

Si se observa desde una manera objetiva, el individuo pasa más de ocho horas diarias en el trabajo, en algunos casos por cinco, seis y hasta siete días a la semana; evidentemente, aunque no se desee, la vida social se ve seriamente limitada por esa realidad: se dificulta el esparcimiento, merma el intercambio, y surgen los grupos informales en la organización que intentan compensar las carencias antes mencionadas.

Como es lógico suponer, y es una consecuencia común en todos los grupos, suelen aparecer de manera espontánea –e incluso planificadas- la aparición de parejas en cada uno de ellos, pues la camaradería y el constante intercambio genera la suficiente confianza como para expresar públicamente la preferencia por algún miembro del sexo opuesto.

Lo anterior es totalmente normal, ocurre desde que el mundo es mundo y no tiene nada en particular ¿o sí?

Que una persona se enamore de otra no resulta nada extraño, una de las leyes divinas atribuible a casi todas las religiones y presentes en el desarrollo natural de los seres vivos precisamente demanda que el hombre nace, crece y se reproduce, usualmente para este último caso requiere de la presencia de una pareja y todos, alguna vez, han experimentado la atracción por otra persona. Pero cuando ello ocurre en los límites de una empresa, lo que parece completamente obvio y natural se convierte en una situación delicada e incluso clandestina, dependiendo de las políticas, escritas o no, que las organizaciones posean.

Algunas organizaciones ven con cierto recelo la presencia de parejas en su ambiente, principalmente porque existen experiencias negativas que soportan la duda de su pertinencia en las operaciones laborales. Por ejemplo, la complicidad, el encubrimiento, el padrinazgo y otras expresiones de similar corte manifestado por parejas que han estafado o timado a una empresa de manera significativa resultan suficientes alegatos para suponer que en una organización no deben permitirse la presencia de parejas.

Otro elemento de peso al momento de sentenciar la incompatibilidad de la empresa con las parejas son las relaciones sentimentales de los superiores con sus subordinados, pues ello crea cierto malestar al momento de generar correctivos e incluso despidos en el seno de la pareja. Así mismo como la incapacidad de separar la vida conyugal o marital de la responsabilidad laboral que algunas personas presentan, lo cual impacta el clima de la organización y por ende afecta a un colectivo ajeno a las experiencias propias de la pareja.

En sentido practico y objetivo, los pocos ejemplos señalados parecen suficiente para que algunas empresas presupongan que no es productivo poseer en su plantilla de personal relaciones sentimentales formales o no, que involucren a los miembros del equipo, llegando hasta el punto de solicitar el retiro de alguna de las partes cuando llega a ocurrir tan indeseable hecho. Pero ¿es así?

Al observar a las organizaciones como entes rígidos y ajenos a la conducta humana el pensamiento anterior encaja perfectamente, pues en el se niega el principio emocional que caracteriza al hombre y por ende un amor que no esté dirigido al trabajo no cabe en el concepto que se tenga de la empresa. Pero la realidad es otra, el ser humano es 100% emocional, hasta el punto que su inteligencia se ve afectada por sus emociones y viceversa, y suponer que no puede expresar de manera racional sus sentimientos es una negación irracional de su condición humana. Al suponer que la existencia de parejas en una empresa es una situación inaceptable, se olvida de manera irresponsable que muchas de las organizaciones exitosas se formaron de grupos familiares.

Es sencillo llegar a esa afirmación. Las personas pasan la mayor parte de sus vidas trabajando, el tiempo dedicado a la faena usualmente supera al mínimo recomendable para el esparcimiento social ¿en qué momento el individuo logrará satisfacer sus necesidades de afecto, estima y autorrealización? ¿Durante el periodo de descanso? La respuesta a esta última pregunta es no.

Esas necesidades intrínsecas en el ser humano se abren camino en cualquier condición que impere y, aún en contra de las políticas, aparecerán en las empresas de manera natural y espontáneas reclamando su espacio. Entonces ¿por qué ha de juzgarse negativas para las organizaciones si son un hecho natural?

En la mayoría de los casos donde se ha descubierto complicidad por parte de las parejas existentes en un área en particular o se ha logrado descubrir un fraude, más allá de la responsabilidad obvia de los autores intelectuales y/o materiales, la ausencia de controles, políticas y regulaciones ha sido la principal causa, pues también pareciera ser una característica resaltante la ausencia de valores éticos y morales en quienes se atreven a timar a la empresa, la pregunta es ¿qué paso en el proceso de selección? ¿No se detectaron tales desviaciones?

Por lo tanto, no parece del todo serio adjudicar toda la responsabilidad a las parejas en cuanto a las posibilidades de dolo, timos o fraudes en una empresa.

Las relaciones de pareja en las organizaciones son una consecuencia normal de la actividad laboral, el individuo comparte y convive más en la empresa que en cualquier otro lugar y por ende le es más factible encontrar coincidencias sentimentales en ese ambiente que en otro prácticamente ajeno.

Además de ello, resultaría interesante observar la generación de parejas desde el punto de vista del proceso de identificación y selección del individuo. Si las empresas poseen un perfil determinado, donde han establecido el nivel de expectativas, desarrollo intelectual, capacidades y talentos de alta factura y condiciones ideales para sus empleados ¿no son estas personas lo suficientemente atractivas como para formar pareja?

Por lo tanto, en vez de observar la formación de parejas como una calamidad dentro de las organizaciones, las empresas deberían preocuparse por generar políticas que no pretendan evitar su existencia ni regular las emociones que generan, pero si las condiciones laborales ideales para mantener el equilibrio dentro de la empresa, aportando con ello las reglas claras del juego. Así mismo, deben idear controles y subcontroles que garanticen que, independientemente de quienes lo realicen, la transparencia de los procesos y su correcto flujo.

Ahora bien, en cuanto a la relación sentimental entre jefes y subordinados pareciera que el panorama cambia significativamente. Como jefe es difícil mantener la objetividad ante un subordinado con el que comparte su vida sentimental, lo mismo ocurre con el subordinado que experimenta una relación de pareja con su superior, y eso es obvio, por más profesional que sea el individuo los sentimientos tienden a imponerse, cabe recordar lo señalado anteriormente cuando se decía que el ser humano era predominantemente emocional. En esos casos tampoco se hace necesario observar la expresión sentimental como un hecho horrendo digno de censura, claro está, siempre y cuando exista interés de ambas partes por la relación; pues también resulta un hecho natural y espontáneo que una persona, sin importar su status en una empresa, se enamore de otra de menor o mayor rango. En situaciones como estas es prudente trasladar al subordinado, o al supervisor, a un área distinta, todo ello para garantizar la objetividad.

Finalmente, se hace necesario comentar que sí puede ser calificado como irresponsable la actitud de alguna de las partes por generar en la otra el mismo sentimiento de atracción que ésta posee, así como el uso de la influencia o el poder para lograr tales objetivos, en situaciones como estas donde el sentimiento no es compartido y lo que se pretende es forzar la relación, las empresas requieren haber previsto los correctivos necesarios en sus políticas de pareja, pero también requieren ser lo suficientemente responsables para diferenciar el intento unilateral pero no malicioso de conquistar una pareja en el ambiente laboral del acoso sexual previsto en la legislación.

Las personas tienen derecho a unirse como parejas, esto puede o no ocurrir en los limites de una empresa, evidentemente estas habrán de mantener una conducta ajustada a la moral y a las buenas costumbres, evitando actos lascivos y expresiones impropias dentro del ambiente laboral y manteniendo su enfoque profesional, pues es obvio suponer que su condición de pareja no les impide un ejercicio digno y de profunda calidad. Y por su parte las empresas no deben obviar las características propias del individuo y las condiciones que ellas mismas generan y que de alguna manera activan la búsqueda de sustitutos en cuanto a la ausencia de vida social que experimentan sus empleados.

Información Legal

Este artículo es Copyright de su autor(a). El autor(a) es responsable por el contenido y las opiniones expresadas, así como de la legitimidad de su autoría.

El contenido puede ser incluido en publicaciones o webs con fines informativos y educativos (pero no comerciales), si se respetan las siguientes condiciones:

  1) se publique tal como está, sin alteraciones
  2) se haga referencia al autor (Félix Socorro)
  3) se haga referencia a la fuente (degerencia.com)
  4) se provea un enlace al artículo original (http://www.degerencia.com/articulo/
el_toque_de_eros_las_relaciones_sentimentales_en_las_organizaciones
)
  5) se provea un enlace a los datos del autor (http://www.degerencia.com/fsocorro)
Otros artículos del Autor
¿Fortunam mea o mea culpa en el 2011?
El marketing según papá noel
Las redes sociales y las organizaciones: “Me conecto, luego existo”
Ocuparse o Preocuparse: ¿He ahí el dilema?
Planes para retener al talento humano: ¿Tan mal está su empresa?
Tips de la Gestión del Talento Humano para los Jefes Workaholics
La seguridad industrial y la función cognitiva
Cuando escuchamos decir “no lo veo” y “no me gusta” - Selección y Subjetividad – Cuarta parte
Empleados sin sueños, empresas sin almas
Sentido de pertenencia: ¿Un valor contradictorio?
Ética, Ética empresarial y Responsabilidad social: Un punto de vista
Autismo Organizacional: Un diagnostico no deseado
El proceso de selección y el gato de Schrödinger
Retrospectiva: Cuando ir hacia adelante significa volver a atrás
¿Los árboles no dejan ver el bosque? ¡Absurdo!
Las metas y “La Ley de la Repulsión”: ¿Sabe cómo usarla?
La Gestión Humana y las PYMES
¿Democracia Organizacional?
Humor Resources: Por una empresa más humana
La crisis y la empresa: ¿Son inevitables los despidos?
Artículos Relacionados
Memes y mentalidades en la gestión de personas
De obrero a colaborador una transición aún incompleta
Quizá no es tan difícil dirigir personas
Gestión de la diversidad
Neets, Freeters, Boomerangs...
Los 6's, 5's y 4's de las empresas
Cuál es el valor agregado de los procesos de gestión del desempeño
9 fases clave para el diseño de un programa de gestión de talento humano
Estrategias de Recursos Humanos
Conquistas sociales
El arte de llamar la atención a los colaboradores
La participación de los trabajadores en la empresa
El instructor interno como apoyo en la gestión del talento en la organización.
La inducción a la empresa, una estrategia de permanencia
Factores de éxito en la implementación del employer branding
Los Recursos Humanos y la calidad
La inversión en capital psicológico dentro de las organizaciones
¿Negociaciones gremiales?
¿Por qué es importante contratar a los mejores?
Recursos Humanos en las empresas familiares
Enviar el artículo a un@ amig@
Utilice este formulario para enviar un artículo a hasta tres personas. La(s) persona(s) que usted indiquen recibirán un correo electrónico invitándolos a leerlo. Los campos marcados con * son obligatorios.
Su nombre: *
Su e-mail: *
Persona 1: Nombre *
E-mail *
Persona 2: Nombre
E-mail
Persona 3: Nombre
E-mail
Su mensaje: *
Comente este artículo
Utilice este formulario para agregar su comentario sobre este artículo, el tema que trata o el autor. Todos los comentarios son revisados, para evitar aquellos inapropiados. De ser aprobado, su mensaje aparecerá abajo en un máximo de 48 horas. Por favor introduzca su comentario una sola vez. Los campos marcados con * son obligatorios.
Su nombre: *
Nos visita de: *
Su e-mail: *
Sus datos: *
Su comentario: *
Comentarios sobre el artículo
Dignora Hernandez Castro Venezuela13 de diciembre de 2006

NUNCA ESTA DEMAS SABERLO...
Carolina Venezuela13 de junio de 2005
Tengo muchas expectativas con respecto a este tema. Me parece muy interesante el artículo pero trabajo en una empresa donde estan netamente prohibidas las relaciones sentimentales entre trabajadores. El único que tiene permitido tener relacion sentimental en el entorno laboral es mi jefe porque sé que la tiene con una subordinada. Mi inquietud es la siguiente: No se cómo se considera la situacion en la que me encuentro ahora. Mas que un comentario hacia el artículo busco una opinion acerca de mi situación. Yo trabajo en una Universidad y estoy viviendo una situación que no se como será catalogada dentro de la empresa. Estoy empezando una relacion sentimental con un estudiante de la universidad y lo hemos tratado de mantener oculto pero me incomoda tener que asistir a eventos de trabajo donde todos van con su pareja y yo no puedo llevar a mi pareja por temor a ser juzgada por relacionarme con un estudiante. Él no es empleado de la empresa, pero es alumno. Cómo se catalogaría mi situación?
danmian Venezuela27 de abril de 2005
Que enfoque tan sorprendentemente exacto.
Gracias por compartirlo.
gonzalo guzman Venezuela28 de marzo de 2005
este tema es visto muy superficialmente en las organizaciones ,no dandole su respectivo enfoque que podria hacer de la misma una empresa mas productiva e eficiente,,,si alguien como enfocar este tema para una tesis por favor escribame a mi mail
Ana Gutierrez Venezuela05 de marzo de 2005
Es un tema sumemente interesante, el cual deberia difundirse a nivel mundial y el cual deberia aplicarse en todas las organizaciones
   
  
Negocios con China - Como invertir - Finanzas Personales - Franquicias - Gerencia del Cambio - Marketing - Empresas familiares - Educacion Gerencial - Inteligencia Emocional - PYME - Gerencia del Conocimiento - Desarrollo Personal - Manejo del estrés - Carrera y Empleo - Economia


Contáctenos AQUI
Copyright 2001-2011 por Meltom Technologies