Gerencia y Negocios   Acerca de | Mapa del site | Recomiéndenos | Hacer página de inicio |
en HispanoAmérica   Barra deGerencia | Los mejores MBA | FIRMAS de Gerencia | Síganos en: Twitter | Facebook
PARTICIPE
 
Reciba nuestro boletín
Sus artículos en deGerencia
Su Web en deGerencia
Su firma en deGerencia
Síganos en Twitter
Nuestro contenido en RSS
Descargue nuestra barra
Contáctenos

Aprende técnicas de estudio
Cómo aprobar exámenes con el menor esfuerzo
Compre en EUA, Recíbalo en su Casa
Miles de productos disponibles: computación, electrónica, artículos deportivos, ropa y mas
Avisos deGerencia

EN deGerencia.com
Mapa del site
Temas de Gerencia
Negocios por país
Artículos
   recientes | populares
Actualidad
   noticias | populares
Ideas
   recientes | populares
Videos
Firmas
Colaboradores
   recientes | populares
Enlaces
   recientes | populares
Libros
   recientes | populares
Bolsa de Empleos
Glosario
Boletines
Encuestas
Eventos
Aliados
Contáctenos
Encuesta
¿Cual de las siguientes redes sociales utiliza con más frecuencia?
Facebook
Twitter
Linkedin
Xing
MySpace
Otra
Ninguna

Mas encuestas...

Votos: 18046

ALIADOS

Resumido.com

EmpleoFuturo.com

ForeignMBA.com

deRevistas.com

MasPopular.com

ComprasTop.com

Guia.com.ve
Más aliados >


DE INTERES






¿Quiere ser millonario?¿Billonario?
Kiyosaki, Napoleon Hill, y otros, le indicarán el camino, en 6 libros fundamentales para su éxito
Libros de Gerencia, Resumidos, en Español
Reciba cada semana un nuevo libro de negocios, resumido y en español. Reciba un resumen GRATIS.
Mejora tu Inglés
Consígue las claves de Inglés para el hispano
Avisos deGerencia

 

Gestionar la perfectibilidad

AUTOR(A): Jose Enebral Fernandez TEMA: Desarrollo Personal PUBLICADO: 15/03/2011
COMPARTA ESTE ARTICULO EN...
Twitter
Facebook
Google bookmark
Negociame
Del.icio.us
Meneame
Yahoo!
Digg
OPCIONES
Imprimir artículo
Enviar a un amigo
Comentar artículo
Leer comentarios
Contactar a Jose Enebral Fernandez
MAS INFORMACION
Artículos relacionados
Más sobre: Desarrollo Personal
Perfil de: Jose Enebral Fernandez
Otros artículos del autor
Hace tiempo que algunos de los expertos españoles en gestión empresarial — no me refiero a empresarios y ejecutivos, sino sobre todo a consultores y profesores de escuelas de negocios — vienen subrayando el hecho de que todos somos imperfectos, incluso incompetentes, y bueno parece que recuerden sus carencias a los directivos a quienes habitualmente se dirigen, cuando, si se da el caso, estos se excedan en el culto al ego, o incurran en complacencia, petulancia, o mera presunción de infalibilidad; bueno es quizá que nos las recuerden a todos y siempre, porque nadie es perfecto.

Efectivamente así es, e incluso habría que preguntar al entorno (clientes internos y externos, colegas, jefes y colaboradores…) para saber, por ejemplo, si alguien, varón o mujer, es muy competente en un puesto, auténtico líder, eficiente gestor, gran experto en algo, realmente creativo, buen escritor o magnífico cocinero: podrá surgir alguna reserva, incluso “con fundamento”. Aunque se nos vea muy buenos en alguna o varias de nuestras facetas, siempre podemos mejorar: somos perfectibles. Si no lo fuéramos, ¿a qué vendría, por ejemplo y en las empresas, tanto esfuerzo de formación y desarrollo de directivos y trabajadores?

No sé si la frase aquella, Nadie es perfecto, sonaba ya con frecuencia y complicidad cuando la pronunció el genial Joe Evans Brown — uno de los actores mejor pagados en los años 30— en la película de Wilder “Con faldas y a lo loco” (1959); pero quedaba redonda en aquella escena final con el ya entonces oscarizado Jack Lemmon, en el papel que había rechazado Jerry Lewis. En verdad se nos ha quedado a todos (con cierta edad, como yo) en la cabeza, y se trata de una realidad incuestionable. La escena resulta muy específica, pero la frase, universal. Brown presentaba ya una gran trayectoria cinematográfica y hubo también, cómo no, un cameo para él en la monumental comedia, diríase que épica, de Kramer, El mundo está loco, loco, loco, loco (1963).

A veces hacemos cosas muy bien hechas, pero nadie ni nada es perfecto… Claro que quizá se diría de aquella película, como de otras de Wilder, Kramer y otros cineastas, que lo parece… Por cierto, la frase famosa figura también en la sepultura de Wilder, que falleció en 2002 y que había nacido en el “imperio austrohúngaro”, al que tanto aludía Berlanga en sus guiones. Todos somos imperfectos como seres humanos, aunque en momentos de optimismo y voluntad quizá podemos añadir que somos, sí, perfectibles; también en lo profesional, que es a lo que apuntan estas reflexiones.

Me recordó recientemente (febrero, 2011) la frase y el filme de Wilder un editorial de la prestigiosa revista Capital Humano, en que asimismo se aludía a la imperfección y la incompetencia. También Javier Fernández Aguado, conocido orador y fecundo escritor en la literatura del Management, parece aficionado al cine y alude a buenas películas para extraer enseñanzas, como cabe hacerlo de la vida misma (él ha reflexionado, por cierto, extensamente sobre la Gestión de lo Imperfecto). Pero vayamos a la imperfección y la incompetencia.

Lo que vengo a decirles es que quizá debamos detenernos más en que somos perfectibles, que en que somos imperfectos; lo primero mueve a la mejora y lo segundo parece instalarnos en la botella medio vacía… Todos hemos de ser suficientemente competentes y aun competitivos en nuestro trabajo, entre otras razones porque hay en España desempleados muy capaces, y todavía quedarán bastantes cuando “las mejores cabezas” se vayan a Alemania. En nuestro país, según se dice, falta calidad directiva, aunque sobran ingenieros y otros perfiles de trabajadores cualificados, y Alemania los necesita.

Siendo cierto que nadie es perfecto, creo que no deberíamos por ello inferir que nadie es inteligente, que nadie es experto, que nadie es competente…, y que, por ello, todos somos torpes, ignorantes, incompetentes… Serían saltos inferenciales tal vez muy atrevidos. Quizá lo que habría que encarar no sería la imperfección —dada por incuestionable— ni la incompetencia —que parece un diagnostico algo radical y relativo solo a funciones determinadas—, sino la perfectibilidad que nos caracteriza y mueve a la mejora. ¿Cómo gestionar la perfectibilidad? Quizá lo mejor es que cada uno gestione la suya mediante el desarrollo permanente, a partir del autoconocimiento que ya se postulara en Delfos, y aprovechando desde luego las oportunidades que le brinde su organización.

Sí, tal vez cada individuo, si se siente capaz de hacerlo, deba tomar las riendas en su desarrollo profesional, y mostrarse protagonista, proactivo, aceptando, como decía, las ayudas que pudiera recibir, si no acarrean deudas impagables de gratitud. Observemos el objetivo: nutrir la competencia profesional en el puesto ocupado y en los futuros que puedan ocuparse, y hacerlo cuidando quizá especialmente las actitudes, creencias, valores y conductas, sin olvidar facultades, habilidades y, desde luego, conocimientos.

El mandato délfico supone ciertamente una asignatura pendiente para muchos de nosotros, directivos y trabajadores, jefes y subordinados; pero resulta inexcusable en el camino de la mejora continua. A este fin, sea bienvenido el feedback de buena fuente, aunque oportuno será que contrastemos, para asegurarnos, todo lo que nos diga el jefe, como lo que nos digan los subordinados o los colegas: tampoco son perfectos quienes nos diagnostican. Temo que puedan andar faltas de fundamento algunas condenas, como asimismo algunas adulaciones también frecuentes en el mundo empresarial.

Escudriñemos el potencial del ser humano y, atendiendo a nuestra realidad y nuestros propósitos, pongámonos metas de mejora. Si nos mueve la sed de poder en la organización, un cierto itinerario de desarrollo surgirá; si, por el contrario, nos mueve la sed de saber, otro será. Pero al conocernos a nosotros mismos, ya se verá si somos buenos para la gestión, o mejores para lo técnico (esto último, ya se sabe, suele estar bastante peor pagado: no se nos escape…).

No deberíamos delegar esta reflexión en el jefe, ni en el área de recursos humanos de nuestra empresa, porque por la empresa podemos ir de paso, y porque sus inquietudes e intereses podrían no ser exactamente los nuestros; pero sin duda podemos encontrar valiosa ayuda en uno y otra: no lo descartemos en absoluto. Sin perjuicio de nuestro protagonismo, aprovechemos todas las ayudas y oportunidades.



Masters ISEAD
Información Legal

Este artículo es Copyright de su autor(a). El autor(a) es responsable por el contenido y las opiniones expresadas, así como de la legitimidad de su autoría.

El contenido puede ser incluido en publicaciones o webs con fines informativos y educativos (pero no comerciales), si se respetan las siguientes condiciones:

  1) se publique tal como está, sin alteraciones
  2) se haga referencia al autor (Jose Enebral Fernandez)
  3) se haga referencia a la fuente (degerencia.com)
  4) se provea un enlace al artículo original (http://www.degerencia.com/articulo/gestionar-la-perfectibilidad)
  5) se provea un enlace a los datos del autor (http://www.degerencia.com/jenebral)
Otros artículos del Autor
El directivo-líder no deja de ser humano
Tras un funcionamiento óptimo de las empresas
Memes y mentalidades en la gestión de personas
Proactividad en el aprendizaje
Quizá no es tan difícil dirigir personas
Una plataforma española de pensamiento sobre el Management
Calidad directiva tras la prosperidad
Del conocimiento y la autoridad del jefe
Del liderazgo capitalizador al catalizador
La prudencia de los directivos
Errores y confusión en torno a la Dirección por Objetivos
Cultura empresarial, creencias y valores
Experiencias de un guionista de e-learning
Cincuenta años después de McGregor
Tras la calidad de la denominada formación virtual
El ascua, la sardina y la literatura del management
Dificultades en la comunicación jerárquica
Engaños y autoengaños
Tras la innovación genuina
Epinicios prematuros, alardes sospechosos
Artículos Relacionados
¿Quieres mejorar tu vida? Empieza por aquí
Una búsqueda incesante: la calidad de vida
Unión de uniones
¿De verdad quieres tener más éxito? Las dos cosas que nadie te dice
Dos puntos de vista
Desafíos para el desarrollo personal en un mundo globalizado
¿Estás boicoteando tu carrera profesional subconscientemente?
Cómo vencer la resistencia al cambio
¿Fortunam mea o mea culpa en el 2011?
Los 4 tipos más frecuentes de autosabotaje
Cómo tratar con personas difíciles
¿Estás donde quieres estar? 6 Recomedaciones para asegurarte de que vas por buen camino
¡Felices sueños!
Recibe Con Amor
El segundo paso clave para crecer como profesional y conseguir tus objetivos
¿Que Miedos Te Paralizan?
El primer paso clave para crecer como profesional y conseguir tus objetivos
Paso a paso, creando futuro
Cómo pasar de la obligación al disfrute con un sencillo gesto
El síndrome del impostor
Enviar el artículo a un@ amig@
Utilice este formulario para enviar un artículo a hasta tres personas. La(s) persona(s) que usted indiquen recibirán un correo electrónico invitándolos a leerlo. Los campos marcados con * son obligatorios.
Su nombre: *
Su e-mail: *
Persona 1: Nombre *
E-mail *
Persona 2: Nombre
E-mail
Persona 3: Nombre
E-mail
Su mensaje: *
Comente este artículo
Utilice este formulario para agregar su comentario sobre este artículo, el tema que trata o el autor. Todos los comentarios son revisados, para evitar aquellos inapropiados. De ser aprobado, su mensaje aparecerá abajo en un máximo de 48 horas. Por favor introduzca su comentario una sola vez. Los campos marcados con * son obligatorios.
Su nombre: *
Nos visita de: *
Su e-mail: *
Sus datos: *
Su comentario: *
Comentarios sobre el artículo

>>> No hay comentarios con ese criterio <<<

   
  
Negocios con China - Como invertir - Finanzas Personales - Franquicias - Gerencia del Cambio - Marketing - Educacion Gerencial - Empresas familiares - Inteligencia Emocional - PYME - Gerencia del Conocimiento - Manejo del estrés - Carrera y Empleo - Desarrollo Personal - Tecnologia de Informacion


Contáctenos AQUI
Copyright 2001-2011 por Meltom Technologies