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Si no se mide lo que se hace, no se puede controlar y si no se puede controlar, no se puede dirigir y si no se puede dirigir no se puede mejorar. [2] Las organizaciones empresariales de cualquier naturaleza y del sector productivo, en general y en particular, aquellas que ofrecen y prestan servicios de salud, están experimentando un agudo proceso de cambios constantes, que les ha conducido desde una condición de cómoda protección regulada, a entornos abiertos sustancialmente inciertos, competitivos y altamente competidos. La competencia de las empresas prestadoras de salud, basada en la incorporación de alta tecnología, ha cambiando drásticamente. En la era de la información, las organizaciones de salud, no pueden obtener y mantener ventajas competitivas sostenibles, como consecuencia de la adopción y aplicación de nuevas tecnologías a los procesos asistenciales y administrativos que prestan. El éxito competitivo en nuestros días, para las organizaciones de la referencia, radica en su habilidad para realizar adecuada gestión de sus activos intangibles (Conocimiento, Información, Buen Nombre). La transformación constante del ambiente empresarial de los prestadores de servicios de salud, hace necesario que estas organizaciones, desarrollen certeza y claridad, en relación con la metodología para analizar; el desempeño y resultados de sus procesos misionales y logísticos. Es decir, tener claramente estructurado el sistema control cuyo propósito esencial es: “Medir objetivamente el desempeño”. Solamente de esa manera, podrá mantener e incrementar su participación al interior del mercado donde compite; que es; denso y difícil de conquistar; debido entre otros factores a que los clientes (pacientes) conocen sus derechos y por eso son cada vez más exigentes. Además, la legislación en salud y los controles ejercidos por los estados se han tecnificado e incrementado sustancialmente con objetivos e imparciales y por esa razón igualmente exigentes y si se quiere intransigentes. CONTROL Y MEDICIÓN Frecuentemente se detectan desviaciones que se originan en las condiciones estructurales y de desempeño de la organización de salud, especialmente en su contexto de gestión; que es necesario solucionar, dentro de un marco de participación de todas las áreas involucradas, lo que genera como consecuencia trabajo y espíritu de equipo, al aportar su competencia profesional y su experiencia, en búsqueda de la los resultados trazados en los objetivos. Es entonces necesario que en estos casos, el proceso de control de gestión integral, que incluye los procesos auditores; articule, las acciones que se decida desarrollar, para que con base en un buen nivel de participación, se puedan obtener soluciones adecuadas y oportunas, que además vinculen afectiva y efectivamente a las personas vinculadas, con la organización de salud, para lograr como valor agregado, adaptación al cambio que significa mejoramiento continuo. Para que este planteamiento, se haga posible, es necesario; estructurar, desarrollar y evaluar canales de comunicación proactivos y flexibles dentro de organizaciones de salud (Contrario a la Realidad), por lo que resulta necesario que el proceso de control articule todo el contexto donde se practique, para que los resultados sean adecuados y ajustados a la realidad corporativa, que desarrolla el proceso. Medir desempeño o resultados, es parte del proceso de control de gestión. Esta, integrado por una serie de acciones orientadas a: Comparar, evaluar, ajustar y regular las actividades que una organización, prestadora de servicios de salud realiza en busca de sus objetivos. El propósito principal es permanecer, dadas las características del mercado que se han mencionado y considerando la actual situación económica del ambiente Latinoamericano, que es complicada y con perspectivas restringidas. El objetivo esencial de los sistemas de medición de resultados, es aportar a la organización información adecuada (Idónea y objetiva), para que puedan los gerentes de las organizaciones de salud, con base en ella, adoptar las decisiones, que la conduzcan a encontrar el camino adecuado, para que logre cumplir con los objetivos establecidos en el marco estratégico y de esa manera; pueda mejorar continuamente, permanecer y crecer. “El proceso de control en sí, es también motor para que todas las áreas de la su estructura orgánica, una vez informadas de los resultados que han obtenido como resultado del proceso por el cual son responsables, asuman un papel esencialmente participativo y de compromiso, para optimizar resultados” . [3] Es necesario, que todo el sistema de medición de resultados, diseñado para ser aplicado a las organizaciones de salud; además de estar adaptado a sus necesidades y condiciones, incluya como contexto indicativo las siguientes características:
La razón de ser de un sistema de medición en el contexto de las organizaciones prestadoras de salud, como parte de uno mayor el de la organización, esta orientada a alcanzar, los siguientes resultados:
Los valores agregados descritos, si se producen, son el resultado de la ejecución de estrategias, acciones y resultados emprendidos por la organización de salud, al interior de un proceso estructurado de gestión estratégica adecuada a sus necesidades. Una dificultad habitual, dentro del contexto de aplicación del control es la no alineación; De los procesos esenciales que en el intervienen, tanto asistenciales como administrativos: Gestión clínica( Consulta externa, servicios hospitalarios, cirugía); Gestión Humana (Gestión de Competencias y Compensación), Gestión Financiera (Presupuestos y Costos). Esta condición genera distorsiones severas en el proceso, que le restan objetividad, al punto de hacerlo inocuo Cada uno de los procesos señalados, es "gerenciado" por áreas funcionales distintas, por responsables distintos. Normalmente no existe entre ellos comunicación consistente (Contrario a la característica señalada para el proceso de medición) La carencia de alineación genera inconsistencias en el momento de aclarar, jerarquizar, comunicar, ejecutar y medir la estrategia de medición. Lo que para un área funcional de las mencionadas es importante, prioritario, estratégico o logístico para las demás no lo es. No hay una integración estratégica entre ellas, orientada a lograr, que la consecución de los objetivos organizacionales sea consistente y armónica. La estrategia para lograr el futuro elegido en el contexto estratégico, resulta de la combinación apropiada de estructura funcional y control de gestión. Se parte del supuesto, que la estructura funcional asigna tareas, coordina y aporta la motivación necesaria a los clientes internos, para actuar. El control de gestión como complemento, examina las condiciones y calidades de la acción de la estructura funcional, para ofrecer como resultado de su aplicación pautas objetivas de reorientación y mejoramiento. De esta forma, se asegura en teoría que la aplicación del control realmente coadyuve al mejoramiento continuo, de toda la organización. En este sentido es necesario medir, de manera objetiva y uniforme, sin excepciones. En este orden de ideas, el sistema de medición tiene como propósito detectar y contribuir a corregir resultados por fuera de los estándares soportando las acciones que en tal sentido se decida emprender. Para que el resultado final esperado, se alcance, es esencial que las personas vinculadas con la organización de salud, entiendan verdaderamente, los resultados que se espera de ellas y se comprometan efectivamente a alcanzarlos. Esta tarea, es responsabilidad del área de gestión humana, en coordinación con cada gerente de área. Es necesario, que conjuntamente, determinen, las carencias; para desarrollar las competencias necesarias a través de procesos de formación integrales. Puede existir mala voluntad o intención, por parte de las personas; dirigida a no hacer o no permitir que otros lo actúen. Es un riesgo siempre latente. Esta situación puede presentarse, debido a que existe: “Incongruencia de Objetivos” [5]. En ese caso prima la organización y la persona que presenta esa condición, puede orientarse a encontrar sus verdaderos objetivos, fuera del contexto organizacional, si es necesario. Un buen sistema de control de gestión estimula la acción, llamando la atención en relación con las variaciones significativas en las áreas donde estas se presentan para que adopten la medida necesaria para analizarlas y si es necesario corregirlas. La premisa es: “El seguimiento de la gestión, siempre, estará orientado al futuro.” Es esencial, que proceso de control articule fundamentalmente las acciones de enlace necesarias para alcanzar un buen nivel de participación, obtener las soluciones mas adecuadas [6], para cada organización como contexto único. CONCLUSION El control de gestión, que aplican las organizaciones prestadoras de servicios de salud en desarrollo de sus procesos misionales y logísticos como contexto, incluidos como se mencionó los proceso auditores dentro del contexto de servicios que modifique su actuación de manera definitiva [7]; es un proceso esencial, es decir, estratégico. Esta afirmación se basa en el hecho de que provee la información diagnóstica (Radiográfica), relacionada con el desempeño organizacional, que permite involucrar de manera consistente a la organización de salud en el contexto del mejoramiento continuo, que no es otra cosa que la adaptación permanente al cambio, La flexibilidad (Adaptabilidad) que se alcanza como resultado, al convertirse en un valor cultural y una competencia de cada persona vinculada, permitirá a la organización permanecer y crecer, al garantizar como resultado, calidad (Hacer las cosas bien). Este contexto en términos de sus clientes externos (pacientes) e internos, significa satisfacción; “Calidad de Vida.” [1] Fernando Rojas. Universidad Sur Colombiana. Facultad de Ciencias de la Salud. Especialización en Gerencia en Salud. Modulo de Control Interno. Material de Clase. Abr4il de 2004 [2] PEREZ Gonzalo. Balanced Scorecard. Artículos de Gerencia. http://www.degerencia.com. Mayo2003 [3] Cecilia Oviedo. Controlar Para Mejorar. http://www.gerenciasalud.com/art264.htm [4] Fernando Rojas. El Servicio al Cliente: Una Estrategia de Gestión, para la Auditoria en Salud. Documento enviado para ser publicado en: www.odontomarketing.com Marzo 28 de 2003 [5] Gonzalo Pérez. ¿Porqué Medir y para qué? Tomado de http://www.degerencia.com. Marzo 2003. [6] Cecilia Oviedo. Op. cit. [7] Fernando Rojas. Obra citada.
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