Gerencia y Negocios   Acerca de | Mapa del site | Recomiéndenos | Hacer página de inicio |
en HispanoAmérica   Barra deGerencia | Los mejores MBA | FIRMAS de Gerencia | Síganos en: Twitter | Facebook
PARTICIPE
 
Reciba nuestro boletín
Sus artículos en deGerencia
Su Web en deGerencia
Su firma en deGerencia
Síganos en Twitter
Nuestro contenido en RSS
Descargue nuestra barra
Contáctenos

Libros de Gerencia, Resumidos, en Español
Reciba cada semana un nuevo libro de negocios, resumido y en español. Reciba un resumen GRATIS.
Plan de Viabilidad Económico-Financiero
Herramienta Que Permite Analizar La Viabilidad Económico-financiera De Proyectos Empresariales
Avisos deGerencia

EN deGerencia.com
Mapa del site
Temas de Gerencia
Negocios por país
Artículos
   recientes | populares
Actualidad
   noticias | populares
Ideas
   recientes | populares
Videos
Firmas
Colaboradores
   recientes | populares
Enlaces
   recientes | populares
Libros
   recientes | populares
Bolsa de Empleos
Glosario
Boletines
Encuestas
Eventos
Aliados
Contáctenos
Encuesta
¿Cual de las siguientes redes sociales utiliza con más frecuencia?
Facebook
Twitter
Linkedin
Xing
MySpace
Otra
Ninguna

Mas encuestas...

Votos: 15860

ALIADOS

ForeignMBA.com

EmpleoFuturo.com

deRevistas.com

Resumido.com

MasPopular.com

NTN Consultores

ComprasTop.com
Más aliados >


DE INTERES






Knowledge Management
12 obras fundamentales para entender como capturar, almacenar y distribuir el conocimiento
Desarrolle al líder que hay en usted...
Warren Bennis, Dale Carnegie, Stephen Covey, entre otros, le indican el camino a seguir
Lo mejor de las Revistas de Gerencia
Los mejores artículos de Forbes, Business Week, The Economist, Business 2.0, Fast Company, y mas
Avisos deGerencia

 

¿Más gerente que la gerente…?

AUTOR(A): Juan Carlos Díez Posada TEMA: Habilidades gerenciales PUBLICADO: 04/02/2008
COMPARTA ESTE ARTICULO EN...
Twitter
Facebook
Google bookmark
Negociame
Del.icio.us
Meneame
Yahoo!
Digg
OPCIONES
Imprimir artículo
Enviar a un amigo
Comentar artículo
Leer comentarios
Contactar a Juan Carlos Díez Posada
MAS INFORMACION
Artículos relacionados
Más sobre: Habilidades gerenciales
Perfil de: Juan Carlos Díez Posada
Otros artículos del autor
Hace pocos meses, un buen amigo tuvo cierta experiencia que, a primera vista, podría parecer minúscula e intrascendente, pero a mi juicio, es una interesante lección de cómo algunas personas demuestran poseer grandes destrezas para proteger la buena imagen de su empresa, convirtiéndose en escuderos de aquellos que, por su cargo, deberían poseer más y mejores talentos para tratar con clientes y proveedores.

Cierto día, a eso de las seis de la tarde, el amigo citado recibió la llamada de la gerente general de una gran compañía de empleados temporales. Alguien lo había recomendado. La gerente necesitaba con urgencia un maestro de ceremonias para presentar a un conferencista internacional, experto en relaciones laborales, a primera hora del día siguiente.

Mi amigo, un destacado orador y conferencista, escuchó con atención. Aunque no solía prestar esa clase de servicios, se mostró dispuesto a oficiar como maestro de ceremonias, sólo con el ánimo de sacar a la gerente del apuro. “¿Podría acudir ahora mismo a mi oficina? Estoy en el centro de la ciudad. Quiero conocerlo en persona y, de paso, darle algunas explicaciones sobre el estilo y contenido de la charla, ¿le parece?”.

Aquel día, mi amigo tenía restricción de uso de su vehículo particular, es decir, la norma conocida en mi país como “pico y placa”. No obstante, le manifestó a la gerente que tomaría un taxi de inmediato y que en breve estaría en su despacho.

Ingresó a una hermosa oficina de 60 m2 y allí la gerente le explicó los detalles pertinentes. Era una joven abogada, con una corta pero brillante carrera en cargos directivos. Se veía delicada en lo personal y diligente en lo profesional, muy atenta a los detalles. Por más de una hora, mi amigo se concentró en escuchar cada una de sus instrucciones y olvidó recordarle que aquella apresurada visita tendría un pequeño costo adicional al propuesto en la charla telefónica, pero supuso que con alguien como ella no habría de qué preocuparse.

Al día siguiente, mi amigo creyó encontrarse con otra persona. Poco antes de la ceremonia inicial, la gerente apenas si le correspondió el saludo. Ahora se mostraba seca, arrogante. “La expectativa, los nervios, tiene asuntos importantes por atender…”, pensó mi amigo. La conferencia comenzó más de media hora después de lo previsto en el programa.

Hora y media más tarde, al querer pasar al escenario para anunciarles a los asistentes que, debido al retraso, la conferencia no concluiría a la hora programada, la gerente detuvo bruscamente al maestro de ceremonias y le pidió que regresara a su lugar. Mi amigo dio media vuelta, aguardó e hizo una despedida corta en el momento en que creyó que no recibiría otra tonta amonestación. A la salida del auditorio, cuando quiso despedirse cortésmente de la gerente y preguntarle acerca de algunas formalidades relacionadas con el pago de sus honorarios, esta lo evadió. Ahora sí estaba sorprendido. “Vaya, vaya, y siguen los desplantes”.

A la semana siguiente, tras varios intentos fallidos, mi amigo logró comunicarse con la secretaria de gerencia. Volvió al extrañarse al escucharle decir que su jefe no entendía ni aceptaba la ya de por sí pequeña suma correspondiente a sus honorarios. “Bueno, esto es de veras curioso. ¿Podría hablar con ella? Quizá olvidó los términos del acuerdo”, le dijo mi amigo. “No, lo siento mucho, me dice que no está disponible, que rectifique la cuenta de cobro y que vuelva a pasarla”, le respondió la secretaria.

Alterado y confuso, mi amigo no supo qué decir y colgó el auricular. ¿Cómo explicar semejante cantidad de desaciertos por parte de alguien que, días atrás, le había causado tan buena impresión?

Más tarde, aquel mismo día, optó por comunicarse de nuevo con la secretaria para explicarle uno a uno los pormenores del asunto. La secretaria escuchó con franca atención. Esta vez tomó parte activa en la situación y se mostró plenamente dispuesta a resolverla de la mejor manera posible. “No, por supuesto, ahora comprendo, usted tiene toda la razón. En nombre de la compañía le ruego que nos disculpe. La jefe está muy ocupada y me temo que no ha tenido cabeza para esto. Más tarde me reuniré con ella y le aclararé todo lo que usted acaba de explicarme, descuide. Ah, y por favor, olvide ya el disgusto, tenga la bondad. Le aseguro que hoy mismo esto se resolverá a su favor”.

Y así fue. “¿Sabes qué pensé luego de charlar amigablemente con la secretaria?”, me dijo mi amigo, “pues que ambas estaban jugando al trueque de roles, o que estaban en los puestos equivocados: la secretaria se comportó como toda una gerente, mientras que su jefe se había comportado como una funcionaria cualquiera”.

Atinadísima la conclusión. Ciertos directivos tienden a cultivar una especie de personalidad múltiple con facetas disímiles y contradictorias. Se les ve acuciosos, receptivos, sensibles y altamente competentes en ciertas esferas, en ciertas instancias y con ciertas personas, pero en ocasiones exhiben conductas que vulneran los más elementales principios de la ética y la buena administración.

En mis labores de capacitación con grupos de empleados de nivel medio, suelo escuchar a menudo esa crítica a los jefes y superiores: exigen lo que no dan, son incongruentes y arbitrarios, complejizan hasta el absurdo ciertas situaciones, por acción u omisión (como en el caso de mi colega amigo) y se eximen ellos mismos de cualquier proceso de autocrítica.

Naturalmente, estas percepciones, muchas veces bien fundadas, merecen un examen, una reflexión profunda y responsable, pues toca con aspectos altamente críticos en cualquier organización: el ejercicio del liderazgo desde los buenos ejemplos, la ejecución de políticas y procedimientos coherentes y consecuentes, el mantenimiento de la imagen corporativa y el estímulo constante a la moral de los trabajadores.

Información Legal

Este artículo es Copyright de su autor(a). El autor(a) es responsable por el contenido y las opiniones expresadas, así como de la legitimidad de su autoría.

El contenido puede ser incluido en publicaciones o webs con fines informativos y educativos (pero no comerciales), si se respetan las siguientes condiciones:

  1) se publique tal como está, sin alteraciones
  2) se haga referencia al autor (Juan Carlos Díez Posada)
  3) se haga referencia a la fuente (degerencia.com)
  4) se provea un enlace al artículo original (http://www.degerencia.com/articulo/mas_gerente_que_la_gerente)
  5) se provea un enlace a los datos del autor (http://www.degerencia.com/juandiez)
Otros artículos del Autor
Los líderes silenciosos, pacientes y observadores
¿Cuánto pagamos por pensar?
Veinte preguntas para el secreto y la “ley de la atracción”
¿El cliente siempre tiene la razón? (IV – lecciones para tiempos de crisis)
El toque femenino en el servicio al cliente
¿El cliente siempre tiene la razón? (III)
¿El cliente siempre tiene la razón? (II)
En busca del trabajo bien hecho
¿Lo único permanente es el cambio? (decálogo II)
Declaración universal de los derechos de los clientes
Viaje al fondo de una empresa altamente exitosa (II)
El día de la verdad (I)
Allá tú (o la pequeña historia de una gran decepción)
El inmenso valor de cinco minutos
La inteligencia gestual
Viaje al fondo de una empresa altamente exitosa (I)
De la atención a la satisfacción del cliente
La muerte de cierta cortesía
¿El cliente siempre tiene la razón? (I)
La competencia oratoria y el éxito del ejecutivo
Artículos Relacionados
No es lo mismo… El valor del entusiasmo
¿Somos Buenos Gerentes?
Latinoamericano resilientes o morir en el subdesarrollo
Calidad directiva tras la prosperidad
Ocuparse o Preocuparse: ¿He ahí el dilema?
Simplicidad inteligente
Formación actitudinal para los controladores españoles
La prudencia de los directivos
Conozca el factor clave que moverá a su personal a aprender y a mejorar las habilidades necesarias para ser más eficaces en sus funciones
3 pasos para potenciar tu capacidad de influencia
Cuando la buena intención no alcanza
Entornos Complejos e Impredecibles requieren nuevas Competencias y Habilidades en las Personas y Equipos
La otra mirada al ejercicio de las habilidades directivas en un líder
El gerente de hoy en una empresa exitosa
El líder y la resolución de problemas
Algunos de los errores más comunes del nivel Supervisorio (parte 3)
INNtegración: El verdadero camino al éxito
Gestión basada en fortalezas
El optimismo. ¿puede aprenderse?
¿Por qué son necesarias las habilidades directivas?
Enviar el artículo a un@ amig@
Utilice este formulario para enviar un artículo a hasta tres personas. La(s) persona(s) que usted indiquen recibirán un correo electrónico invitándolos a leerlo. Los campos marcados con * son obligatorios.
Su nombre: *
Su e-mail: *
Persona 1: Nombre *
E-mail *
Persona 2: Nombre
E-mail
Persona 3: Nombre
E-mail
Su mensaje: *
Comente este artículo
Utilice este formulario para agregar su comentario sobre este artículo, el tema que trata o el autor. Todos los comentarios son revisados, para evitar aquellos inapropiados. De ser aprobado, su mensaje aparecerá abajo en un máximo de 48 horas. Por favor introduzca su comentario una sola vez. Los campos marcados con * son obligatorios.
Su nombre: *
Nos visita de: *
Su e-mail: *
Sus datos: *
Su comentario: *
Comentarios sobre el artículo

>>> No hay comentarios con ese criterio <<<

   
  
Negocios con China - Como invertir - Finanzas Personales - Franquicias - Gerencia del Cambio - Marketing - Empresas familiares - Educacion Gerencial - Inteligencia Emocional - PYME - Gerencia del Conocimiento - Desarrollo Personal - Manejo del estrés - Carrera y Empleo - Economia


Contáctenos AQUI
Copyright 2001-2011 por Meltom Technologies